El artículo analiza si los propietarios de locales arrendados a Fast Moda S.A.S. —operadora de Lili Pink y Yoi— enfrentan riesgo de extinción de dominio tras la intervención de la SAE. Explica por qué el inicio del proceso no elimina la presunción de buena fe, cuándo podría existir riesgo jurídico real y por qué la terminación unilateral de los contratos o las vías de hecho pueden generar nuevas consecuencias legales para arrendadores y operadores de centros comerciales.